Ingredientes:
Preparación:
En un bol, formamos un volcán con la harina, el azúcar, la pizca de sal, la mantequilla a temperatura ambiente cortada en trocitos, el huevo y las dos cucharadas de agua fría. Empezamos a trabajar la masa rápidamente para que la mantequilla no se derrita demasiado, hasta obtener una masa de consistencia adecuada.
Hacemos una bola con la masa, la envolvemos en film transparente y la dejamos en el frigorífico durante una hora.
Precalentamos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo.
A continuación, extendemos la masa con un rodillo sobre un papel de horno, dejándola lo más fina posible. Untamos el molde que vallamos a utilizar con aceite (en mi caso un molde desmoldable de 20 centímetros de diámetro) y lo forramos por el interior con la masa apretando delicadamente para que se adhiera al fondo y a los bordes, sin aplastar.
Recortamos la masa sobrante y cubrimos con la mermelada de cerezas, nivelamos bien con una cuchara.
Con la masa sobrante, la extendemos con el rodillo y hacemos tiras que colocaremos sobre la tarta en forma de red.
Horneamos la tarta durante 50 minutos aproximadamente. La dejamos enfriar.
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