Esta es una receta americana (Apple Crisp, Apple Crumb en inglés británico).
Para preparar esta receta podéis usar cualquier tipo de manzana que os guste. Mi favorita para esta receta es Golden delicious, pero podéis usar cualquier otra como Granny Smith o Fuji. Me gusta la Golden porque su pulpa es crujiente, jugosa y ligeramente amarga lo que le da carácter al postre.
Preparar el crujiente de manzana es muy fácil y os luciréis si lo servís en ocasiones especiales o ¡cuando simplemente os apetezca algo dulce!
Precalentad el horno a 180 ºC. Untad con mantequilla una fuente o molde para hornear de 20×20 y reservad.
En un bol echad las manzanas cortadas en trozos ni demasiado grandes ni demasiado pequeños, de unos 3×3 cm, las dos cucharadas soperas de azúcar, la canela y el jugo de limón. Removedlo y pasadlo a la fuente para hornear que tenéis preparado.
A continuación mezclad la harina, los copos de avena y el azúcar moreno. Añadid la mantequilla y machacadlo con un tenedor hasta que quedé más o menos hecho una pasta formada de pequeñas migas.
Distribuid la mezcla por encima de las manzanas.
Hornead unos 30-40 minutos o hasta que la costra esté totalmente dorada (dependiendo del horno tardará más o menos).
Servid caliente, directamente de la fuente en que lo cocináis, y opcionalmente acompañadlo de helado de vainilla. No queda como una tarta, no tiene la consistencia de tarta, está pensado para comer con cuchara.