Una forma diferente de comerse un guiso de rabo de toro, en crujiente empanado con panko o también podemos usar pan rallado crujiente queda igual de bueno.
Una vez a temperado desmigamos el rabo de toro y lo echamos en un bol, añadimos un poco de caldo del mismo guiso y mezclamos, no abusemos del caldo porque no compactaria.
Extendemos en una bandeja dejando medio centímetro de grosor y metemos al frigorífico para que se cuaje, mínimo 6 horas.
Con una puntilla cortamos dando la forma que queramos, cuadrada, rectangular, triangular como más nos guste.
Pasamos por harina, huevo y panko.
Freimos en aove, escurriendolo en papel absorbente. 

