
¡He encontrado pimientos del piquillo! ¡En Dinamarca! Y para celebrarlo hice este invento que, la verdad, salió buenísimo.
Se puede hacer como cuajado grande o en moldes individuales (de magdalena, de flan, etc.) y se puede comer templado o frío, aunque a mí personalmente me gusta más en frío. Creo que en este caso se potencian los sabores y se aprecia mejor. ¿Y a qué sabe esto? Pues a mí me recuerda mucho a las empanadillas de pisto de mi Orihuelica, pero vamos, en general, al relleno de una empanada que lleve pimiento asado y atún. Bien rico.
¡Ah! ¡Y encima son sanitas, no te creas otra cosa! Me planteé si usar nata o un queso tipo ricotta, pero es que esta nata tiene un 4% de materia grasa solamente, con lo que tiene menos calorías que el ricotta o el queso cottage. Así que a disfrutar mientras nos cuidamos ;)
En cuanto a la cocción, lo ideal es hornear al baño maría para que el huevo se cuaje de la forma más delicada posible. No obstante, eso lleva bastante más tiempo; por eso quise probar a hornearlos sin baño y así ver qué tal. Y funciona. El aspecto es algo más tosco, pero se cocinan perfectamente.
220 g de pimiento de piquillo asado (280 g con líquido, que desecharemos)
1 diente de ajo (mi bote de pimientos llevaba uno, usé ese)
100 ml de nata para cocinar 4% de materia grasa
3 huevos
Pimienta negra y sal
Aprox. 80 g de atún en aceite escurrido
La preparación:
1. Escurrimos los pimientos. Podemos desechar el líquido o guardarlo si queremos usarlo para alguna otra receta.
2. Batimos a máquina el diente de ajo, los pimientos y la nata.

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Bergua*