Un tiesto colmado de cucharitas de plástico de colores en lugar de flores ya es llamativo de por sí, pero si estas cucharitas van colmadas de chocolate y encima bolitas, estrellitas y corazones de mil y un colores la atracción es total. La receta de hoy no es propiamente una receta al uso; es una diversión, un entretenimiento, un pasatiempo. Bueno, ahora me he pasado. Es una diversión cuando haces un par de cucharitas, pero cuando pretendes animar una fiesta infantil y obsequiar a cada asistente con una, la cosa cambia: hay que disponer de tiempo. También puede resultar adecuado para despedidas de curso. Puede ser un buen recuerdo, aunque si se trata de repartirlas entre los alumnos de varias clases acabaréis hartos de hacer cucharitas de chocolate y os faltarán tiestos dónde colocarlas. De todas maneras, ahí os las dejo para que caigáis en la tentación.
RECETA