Aquí tenéis una receta que normalmente es dulce, pero nosotros le hemos dado un giro 360º, convirtiéndolo en salado, más concretamente de salmón, pero sigue igual de bueno, aunque ya no seria un postre más bien una tapa, espero que la disfrutéis.
Lo primero que tenemos que hacer es hacer la base, batimos un huevo, lo salpimentamos y le agregamos un poco de salmón ahumado muy picadito, removemos todo y lo echamos en capsulas de papel de cupcake y al horno precalentado a 200º, hasta que el huevo este cuajado, con un palillo de dientes lo clavamos y si sale limpio estará listo, sacamos y reservamos.
En un cuenco echamos queso roquefort y queso crema, lo mezclaremos todo muy bien, que quede todo homogéneo y untuoso, lo metemos en una manga pastelera y lo ponemos encima del huevo que previamente hemos horneado.
Para emplatar tal cual, si queremos lo decoramos con un poco de hinojo para darle algo de color y listo para comer.