Al fin tengo un poco de tiempo para actualizar el Blog, y es que desde que partimos de viaje el 28 de Diciembre hemos estado full, aprovechando el tiempo para recorrer y disfrutar lo máximo posible (como tiene que ser! Jaja).
Les quiero hacer un pequeño resumen de lo que fue nuestra estadía en L.A y alrededores y voy a aprovechar de ir contándoles las ricas cosas que probamos en este viaje!


Hicimos un par de trekking por el sector muy lindos e interesantes y el 31 de Diciembre nos fuimos a San Diego a pasar el año nuevo! Nos toco una noche especialmente fría pero de todas maneras lo pasamos excelente!
Comimos en un Restaurante Italiano ubicado en Little Italy llamado Davanti donde probamos unos ricos calamares rellenos y una rica (pero picantísima) pizza de pepperoni.
Al día siguiente paseamos por San Diego y Coronado Beach, destaco especialmente los jugos de Juice Crafters en base a frutas, verduras y vitaminas, y el resturante Islander, ubicado en Coronado donde probé un plato delicioso llamado Seafood Chowder! Destacan también sus Tacones, ricos tacos de pescado!








Al día siguiente hicimos un lindo recorrido (también en bicicleta) por Back Bay, donde paramos a almorzar en Balboa Island en un lugar llamado Crocker?s donde compartimos una deliciosa hamburguesa Frank?s Big Beef . Excelente relación precio-calidad y muy buena atención!
Una de las noches que estuvimos allá cocinamos una rica cena estilo peruana en agradecimiento a nuestros anfitriones, donde el Ceviche Fusión y el Cheescake en base a yoghurt fueron todo un éxito! 
La última noche fuimos a cenar a Koreatown en Los Ángeles. Entramos a Quarters Korean BBQ, donde tuvimos una de las experiencias culinarias mas extrañas que hemos tenido. Nos sentaron en una mesa con una parrilla al centro y nos empezaron a traer muchos platos (como 10) de cosas raras, sin haber pedido nada aún! Cuando terminaron de traernos los platos tuvimos que preguntar como funcionaba el sistema, pero solo nos trajeron el menú donde aparecían distintos cortes de carnes y mariscos. Luego de mirarnos las caras y reírnos porque no entendíamos nada supusimos que había que pedir algunos platos de la carta. Pedimos cervezas y 5 platos (de carnes, cerdo, pollo y camarones) y esperamos. No pasaron más de 5 minutos cuando llegó todo el pedido (crudo!), la mesera simplemente encendió la parrilla y comenzó a colocar cortes en ésta. A penas alguno de nosotros intentaba dar vuelta la carne aparecía algún mesero para dar vuelta la carne o la acomodarla cortándola (con una tijera!) en trozos pequeños. Ahí entendimos que todos los platos que nos habían llevado a la mesa eran para acompañar las cosas que iban saliendo de la parrilla. Todo lo que probamos estaba realmente exquisito! Buena atención y muy buenos precios, 100% recomendado.

Con la guatita llena y el corazón contento partimos a San Francisco! En la próxima entrada les daré los imperdibles de esa increíble ciudad!