
En resumidas cuentas, haces la masa de pizza y la divides en dos partes (una más grande que otra). La más grande la utilizas para cubrir toda la base del molde y los lados. Rellenas con el pollo, el bacon y salsa barbacoa agregando un poquito de orégano. Después echas los dos sobres de queso.
Con la segunda parte de la masa, creas una tapa muy finita que cubrirá toda la superficie pero haciendo un poco de bolsa en el centro. Le hacemos un par de muescas a la masa para que se cocine bien el queso por dentro y cubrimos con tomate frito y otro poco de salsa barbacoa. Finalmente, ponemos un poco de queso parmesano por encima y orégano.
Precalentando el horno a 210º C, cocinamos la stuffed pizza durante media hora. Y ¡lista para comer!
Los pasos a seguir los puedes ver en el siguiente vídeo: