Ha llegado el verano, ya lo tenemos aquí, de nuevo con nosotros. Otro año que disfrutaremos de nuevo con los placeres que nos ofrece esta época estival: la playa, poder bañarnos en el mar, saborear una cerveza o refresco helado en una terraza o sentados en la arena disfrutando del horizonte y diciéndole “hasta mañana” a nuestro querido Sol.
Me encanta el verano, me gusta tanto que en ocasiones no sé disfrutarlo. Me explico, padezco el gran defecto de no tener medida y sobre todo me ocurre con la comida. Es el gran pecado que cometo cada año. Siempre es igual cuando llega el verano, año tras año es lo mismo y luego sufro las consecuencias de tanto exceso y de castigar en sobremanera a mi estómago.
Se acabó, este año me he convencido y tengo la intención de redimirme y no sufrir más las indigestiones, golpes de calor y deshidrataciones que suelen aparecer cuando no controlamos lo que comemos ni la comida que comemos. Me he informado adecuadamente de los consejos y la mejor dieta que hay que seguir para disfrutar de una manera sana durante estos tres meses. Lo mejor es que voy a comer de una forma muy variada y en ningún momento pasaré hambre. Tomad buena nota…
Los consejos son fáciles de seguir. No recurrir a la comida basura, muy importante hidratarse adecuadamente, ingerir alimentos ricos en minerales y vitaminas, comer bien y cenar ligero, evitar los alimentos “estufa” que aumentan la temperatura corporal y reducir el consumo de alimentos excitantes como el café, chocolate, azúcar y alcohol. Si seguimos estas sencillas recomendaciones nuestros nervios, estómago y corazón nos lo agradecerán efusivamente.
A ver qué os parece la dieta que voy a seguir…
Ensaladas. Las hay de muchos tipos y variedades. A mí la que más me gusta es la Cesar, si os ocurre lo mismo, en esta web de ensaladas encontraréis maneras muy diferentes de prepararla. Otras ensaladas que no me van a faltar durante estos días: de pollo, con arroz y maíz, ensalada de atún, de salmón con queso parmesano, ensalada de pasta, la clásica de patatas, de col, la Waldorf… ¿Sigo? Seguro que no hace falta y ya habéis apuntado más de una.
Sopas y cremas frías. Ideales para este tiempo y nada pesadas. Para disfrutarlas tanto en la comida como en la cena. El Salmorejo, vichyssoise, crema de champiñones y tomates, sopa fría de calabaza y naranja, o de melón con jamón. ¿Qué os parece un ajoblanco con chupito de uva? Un pequeño capricho, la verdad
¡Pero para capricho la tortilla de patatas! Yo no sé vivir sin ella y con alguna de estas recetas podremos seguir disfrutando de este plato que forma parte de nuestra historia y de nuestra riqueza gastronómica. Haz todo lo posible para comerla en vez de cenarla, disfrutarás de un sueño más ligero.
Fuente: Pixabay
Carnes. No hace falta eliminarlas de nuestro menú veraniego, el truco consiste en saber cuáles son las más adecuadas para esta época y cómo cocinarlas. Ternera guisada, pollo a la plancha, recetas estupendas como la ternera al chocolate con batata especiada, una buena cena de pollo con queso fresco como plato principal, pavo braseado o el clásico arroz campero con ternera.
Pescados. Sin discriminar; disfrutarlos tanto para comer como para la cena. Salmón a la plancha, croquetas de gambas, hojaldre de pescado y verduritas, arroz cremoso con langostinos y gambas…
Postres. Una comida que se precie debe de ir acompañada de un postre genial. Tarta de lima, higos con queso fresco y jamón, helado de fresa (o de naranja, o de melocotón, albaricoque, plátano, pera, limón…), un gélido y cremoso batido, macedonia de frutas. Sin olvidarnos de los cereales, la leche y los yogures.
¡Bon appetit! El llevar una dieta equilibrada durante el verano no es tan difícil ni imposible, solo es cuestión de proponérselo y de crear la dieta que más se adecue a tus gustos y necesidades gastronómicas. Incluso podéis convencer al resto de la familia para que os acompañe en esta pequeña aventura veraniega, aunque ya os aviso que resulta difícil, o por lo menos, es lo que me ha ocurrido a mí. Ni mi mujer ni mis dos hijas han querido disfrutar conmigo de esta genial dieta; las quiero con locura, pero ellas se lo pierden.
No olvidéis que el principal objetivo de esta dieta es conseguir en todo momento una salud adecuada para tu cuerpo y mente. Lo excesos nunca son buenos, pero mucho menos en épocas como el verano en las que hay que evitar accidentes tan poco beneficiosos como los golpes de calor, las indigestiones o las tan temidas deshidrataciones.
Un fuerte abrazo y nos vemos por La Mansión de las Ideas.