¿Te gusta el arroz? ¿Te gustaría poder comerlo libre de culpa, sabiendo que tiene menos calorías y que es más saludable, incluso si sabe igual de rico que siempre?
Pues te tengo buenas noticias, porque eso es enteramente posible, y te voy a decir cómo hacerlo en casa con una receta simple pero muy especial.

Ciencia en la cocina
En un artículo anterior te comentaba sobre los peligros del arsénico en el arroz, y vimos que podíamos cocinarlo de una cierta forma para disminuir el contenido de arsénico hasta en un 80%.
Y a raíz de eso me acordé de un estudio de hace un par de años sobre el arroz que también proponía una nueva forma de cocinarlo, esta vez no para quitarle contaminantes sino calorías.
Este truco de cocina fue descubierto por un grupo de investigadores de Sri Lanka, y lo presentaron en el meeting anual de la American Chemical Society del año 2015.
En la investigación, ellos encontraron que al cocinar el arroz de la forma en que te voy a explicar a continuación podían reducir las calorías que aporta hasta en un 50 a 60%.
Receta para cortar a la mitad las calorías del arroz
Acá haré un pequeño cambio a la receta original tal como la dan en el estudio, para incorporar el modo de cocción recomendado que disminuye el arsénico.
¡Y eso es todo! De aquí en adelante puedes usar tu nuevo arroz bajo en calorías de la forma en que lo prefieras

Así me quedó el mío, listo para ir al refrigerador
Es por esto que a los investigadores se les ocurrió que si lograban transformar el almidón del arroz en almidón resistente, entonces podrían disminuir la cantidad de calorías “utilizables” del arroz.
En poblaciones o culturas en las que se consume mucho arroz (como en Asia o en ciertos países de Europa y Latinoamérica), este truco puede ayudar muchísimo a prevenir o tratar los problemas de obesidad. No tanto por lo de las calorías disminuidas, sino por la disminución en el almidón digerible y el efecto beneficioso para la salud del almidón resistente.
Con este simple cambio en la forma de cocinar el arroz le aumentarás en 10 veces la cantidad de almidón resistente.
Quiere decir que te puedes comer tu arroz y ahora te engordará menos
E incluso si lo cocinas de la forma tradicional pero simplemente lo refrigeras de un día para otro, igual le estarás aumentando el contenido de almidón resistente y tendrás una respuesta glicémica atenuada al comerlo.
El beneficio no se queda sólo en el arroz
Por cierto, este truco de comer carbohidratos recalentados para aumentar el contenido de almidón resistente funciona no sólo con el arroz, sino también con la pasta, el cuscus, y todos los demás alimentos ricos en carbohidratos.
Por ejemplo, el efecto que tiene en tu cuerpo (en tus niveles de insulina) un pan recién salido del horno es superior al que tiene cuando lo comes una vez que ya se ha enfriado.
En general, el truco está en cocinar, refrigerar, y luego comer (frío o recalentado, como lo prefieras).
Para una mayor proporción de almidón resistente:
Por último, toma en cuenta que el almidón resistente se comporta en tu cuerpo como una fibra y es fermentable en el intestino.
Si sufres de problemas intestinales como colon irritable, o cualquier otra sensibilidad en tu sistema digestivo, debes tomar en cuenta que comer el arroz (u otro carbohidrato) preparado de esta forma te podría producir una digestión pesada o causarte malestares intestinales.
Espero que no sea el caso y que puedas disfrutar de esta nueva forma de cocinar, más sano, ayudándote a adelgazar, y sin renunciar a darte gisto con las comidas
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