La Sal es un condimento fundamental en la cocina, que ha sido muy valorado desde hace miles de años. Empleada como moneda de cambio y causante de varias guerras por controlar las salineras donde se produce, este condimento no sólo otorga sabor a los platos, sino que además es un excelente conservante.
Aunque un exceso de ella puede provocar problemas de salud y se aconseja su uso moderado en las comidas, es innegable el buen sabor que aporta la sal a los alimentos. Desde hace relativamente pocos años, gracias a la expansión de multitud de ingredientes, condimentos y técnicas culinarias, chefs de todo el mundo han descubierto la infinidad de tipos de sal que existen.
Condiciones climatológicas, ambientes, lugares donde se ubican las salineras, forma de la sal al ser extraída, combinaciones con otros ingredientes. Todo ello afecta al condimento final que se obtiene y se comercializa, logrando varios tipos de sal, sumamente originales y deliciosos. Estos tipos de sal diferentes a la común que solemos utilizar en nuestros hogares, son denominados como 'sales gourmet', debido a su coste, origen y a ciertas características que los convierten en condimentos únicos, capaces de convertir un plato normal en una explosión de sabores y texturas.
Lo primero que debéis saber de estos tipos de sales es que hay muchos, y que su elaboración es limitada. Aunque están destinados a la cocina de calidad, eso no implica que los amantes de la cocina no podáis emplearlos en vuestras comidas y cenas especiales. Totalmente recomendados para otorgar un sabor especial a un plato ya preparado.
Aunque hay distintos tipos de sales gourmet, las más famosas son:
Sal Maldon, elaborada en Gran Bretaña, en el condado de Essex. De forma escamada y olor intenso, es ideal para añadirla a verduras y hortalizas.
Sal de L'Himalayen, extraída de los mares desecados cercanos al Himalaya, de color rosado, a las que se les suelen añadir hierbas del Mediterráneo, vainilla, té verde... Apropiada para salar alimentos crudos, como la carne antes de cocinarla, o verduras.
Sal Negra de Haiwai, con carbón negro, de tonos brillantes, y de sabor algo dulce. Muy recomendada en pescados y carnes a la brasa.
Sal de Ibiza, una de las más deliciosas y valoradas, extraída de los salares del 'Parc Natural de Ses Salines d´Eivissa', en la isla de Ibiza. Actualmente, la empresa Sal de Ibiza comercializa varios tipos de sal, como la 'Fleur de Sel', natural, aromática y de color rosado. Una delicia al deshacerse en la boca.