Hay un momento en la vida de toda cocinera que decide hacer donuts en casa y se da cuenta de que era mucho más fácil de lo que imaginaba. Ese instante en el que sacas la primera bandeja del horno (o la sartén) y el aroma invade la cocina es simplemente irresistible. De repente, entiendes por qué esas rosquillas esponjosas son la perdición de cualquiera.
La verdad es que hacer estas delicias en tu propia cocina tiene sus ventajas. Controlas los ingredientes, ahorras dinero y, lo más importante, las pruebas recién hechas. Si tienes dudas sobre cómo empezar, no te preocupes: hay formas para todos los gustos y necesidades, desde versiones al horno más ligeras hasta las clásicas fritas que todos amamos.
Te vamos a mostrar diferentes formas de prepararlas, algunas con rellenos sorprendentes, otras más saludables, y también técnicas para que siempre te queden esponjosas y perfectas. Porque una vez que pruebas hacer esto en casa, créeme, no hay vuelta atrás.
La receta clásica que no falla nunca. Aquí encontrarás los pasos esenciales para dominar la técnica básica y conseguir esa textura aireada que todos buscamos.

Porque las rosquillas simples están bien, pero las que esconden algo sorprendente dentro son directamente adictivas. Te sorprenderá lo fácil que es lograr rellenos jugosos y deliciosos.

Si buscas una versión más ligera sin perder ese sabor inconfundible, aquí verás cómo hornearlas en lugar de freírlas. Perfectas para cuando quieres darte un capricho sin culpabilidad.

Un tutorial paso a paso que te detalla cada aspecto importante: la consistencia de la masa, el tiempo de fritura exacto, los trucos para que no se hundan. Todo lo que necesitas saber para no fallar.

La receta fundamental sin complicaciones. Ideal si es tu primera vez y quieres empezar por lo sencillo antes de aventurarte con variaciones más elaboradas.
Una idea creativa que aprovecha la masa para crear algo diferente. Descubre cómo adaptar los ingredientes de estas rosquillas para obtener un pan increíblemente suave y delicioso.

Un repaso por la familia completa de estas delicias de masa frita. Aprenderás las diferencias entre cada variante y cómo hacer las tres en tu propia cocina.

Para quien prefiera evitar el aceite por completo. Aquí tienes la prueba de que se puede conseguir una textura esponjosa y apetitosa usando solo el horno.

Así que ya lo sabes: tienes opciones para todos los gustos, desde lo más tradicional hasta lo más sano. Lo importante es que empieces, que pruebes, y que disfrutes del proceso. Porque al final, eso es lo que más importa cuando estamos en la cocina.