
Ahora a pringarnos las manos para hacer la masa, Empezamos con la elaboración:


Se hierve la leche con la cascara de naranja, el jengibre y la canela. Se deja entibiar (que este caliente pero que no queme), se retira la cascara de naranja, el jengibre y la canela. Y se diluye en la leche, la levadura, la mantequilla y el huevo. Añadimos la esencia de Vainilla a la leche con la mezcla de levadura, mantequilla y huevo.


Aparte mezclamos la harina con el azúcar glas y la sal. Una vez mezclado, añadimos la leche poco a poco y amasamos. Nos tiene que quedar una masa ligeramente viscosa, suave pero que se despegue de las paredes del bol. Si necesitamos añadir harina o leche lo haremos muy poco a poco.

Dejaremos fermentar como mínimo una hora o hasta que doble su volumen. Una vez fermentado, añadiremos dos cucharadas de harina y amasaremos otra vez.

Extenderemos la masa con un rodillo dándole un grosor mas o menos de un centímetro. Cortamos los donuts con algo que nos sirva como por ejemplo un tazón para la parte exterior y un tapón de una botella para la interior. Es preferible tener corta-pastas para esto quedan mas uniformes pero bueno si no hay una cosas usamos otra, no?


Colocamos los donuts cortados en papel de horno y dejamos fermentar nuevamente hasta que doblen su volumen, otra vez. (Pequeño truco cortar el papel de horno al tamaño del donuts que quieres hacer, este truco me hace darme cuenta que Oscar se explica como un libro cerrado). Una vez que veas que el donut es mas grande, los freímos en abundante aceite caliente (pero no muy caliente porque sino se queman por fuera y quedan crudos por fuera, si usáis vitro ponerlo al 4 para que os queden perfectos) hasta que estén dorados.

Aquí llega nuestra imaginación para decorarlos, como por ejemplo poner nata por encima, pepitas de chocolate, azúcar, ..... Eso os lo dejamos a vuestra imaginación.
finalizados con decoración de glasa.