Hoy me alegro de compartir mi primera participación en el reto Bake the World. Este mes se trataba de recrear los Dutch Tiger Buns o lo que en español viene siendo un tipo de pan crujiente por fuera, emulando las manchas de un tigre o una jirafa.
Su origen se remonta a 1970 en Holanda, pero enseguida se dio a conocer en Estados Unidos y Canadá, y hace muy poco también se comercializa en Reino Unido. Originalmente se aromatiza con aceite de sésamo, ingrediente que no he utilizado, pero por supuesto quien quiera puede hacerlo.