El edamame viene de China, y de otros países asiáticos como Japón o Corea, y no se empezó a comercializar en Europa hasta hace pocos años.
En Estados Unidos también se ha hecho muy popular. Se vende en cualquier parte, hasta en las máquinas de “vending” en bolsitas. De hecho, actualmente tienen una gran producción de adamame en Arkansas.
Y ahora está de moda en España. Realmente yo lo conocí hace muy poco, a partir de que algunos conocidos supermercados lo ofrecieran en su lineal de congelados.
Son judías de soja verde que se recolectan antes de su maduración. Algo parecido a los guisantes o a las habas. Normalmente este producto lo encuentro congelado pero la calidad del congelado es magnífica. Recuerdan un poco al sabor de mantequilla dulce.
Para saber si las vainas de edamame están bien cocidas, aplastad una entre los dedos. La vaina debe romperse y aplanarse con bastante facilidad. Si no es así, cocinadlas un par de minutos más. Afortunadamente, cocinarlas demasiado no es un problema, como puede ser el caso de otros tipos de judías que tienden a deteriorarse hasta convertirse en una pasta si se hierven demasiado tiempo.
No es necesario espolvorear con sal después pero podéis ponerle un poco si os apetece y servir tal cual.

Tenéis más opciones para cocinarlo, además de hervirlo: cocer al vapor, calentar en el microondas o saltear en una sartén. Más o menos el tiempo es aproximado. La diferencia reside en hacerlo como más fácil os resulte.
Además de servir el edamame con la vaina como aperitivo, también podemos servir las judías desgranadas y aderezadas con aceite y sal, con un poco de pimentón, pimienta negra molida, … y también las podemos utilizar en salteados de verduras, como acompañamiento de pastas, en ensaladas, en guisos, relleno de tacos, …una guarnición que podemos adaptar a la temporada y a lo que tengamos en la nevera. El edamame es de cocción rápida, nutritivo y versátil.
Y recordad que cualquier semilla de soja debe cocinarse antes de su consumo, ya que toda la proteína de soja cruda puede resultar venenosa.