
En las Navidades hay un rey absoluto, el marisco. Desde unas nécoras a unas navajas, pasando por langostinos, gambas rojas y blancas, centollos o bogavantes.
Cada presupuesto tiene su marisco y dependerá si lo compramos congelado o recién cocido.
El marisco gallego sigue siendo el más buscado, aunque por precio y calidad el de Marruecos y Canadá o Estados Unidos llega a nuestras mesas, y puedes encontrar marisco online de forma fácil.
-50 gramos de sal por Litro de agua.
– Las bocas se cuecen con agua caliente.
CENTOLLOS
– Para cocer los centollos, los ponemos con agua fría y una vez que el agua comience a hervir, lo tendremos 18 minutos.
– 60 gramos de sal por litro de agua.
NÉCORAS
– Las ponemos a cocer con el agua fría y las tendremos 6 minutos.
– 60 gramos de sal por litro de agua.
GAMBAS
– La introducimos a cocer cuando hierva el agua y las mantendremos un minuto hirviendo, contando desde que vuelve a recuperar el hervor una vez añadidas.
– 50 gramos de sal por litro de agua.
BOVAGANTE
– 60 gramos de sal por litro de agua.
– El bovagante se debe cocer con el agua fría durante 25 minutos después de hervir. Es decir, contamos 25 minutos desde que empieza a hervir el marisco.
CIGALAS
– 60 gramos de sal por litro de agua.
– Introducimos las cigalas para cocerlas cuando el agua esté hirviendo y lo tendremos durante 3 minutos.
LANGOSTINOS
– 50 gramos de sal por litro de agua
– Los langostinos los introducimos cuando el agua hierva y contamos 2 minutos al recuperar el hervor.
PERCEBES
– Introducir el marisco a cocer cuando hierva el agua. El tiempo de cocción es de 1 minutos y medio, a contar desde que recupera el hervor.
– 70 gramos de sal por litro de agua.
CANGREJO
– Introducimos los cangrejos a cocer cuando hierva el agua y lo tendremos 4 ó 5 minutos.
– 45 gramos de sal por litro de agua.
CAÑAÍLLAS
– Tiempo de cocción: 8 minutos. Introducimos el marisco con agua fría y contamos 8 minutos desde que el marisco empieza a hervir.
– 30 gramos de sal por litro de agua.
Es IMPORTANTE que una vez cocido el marisco lo vayamos sumergiendo o introduciendo en agua muy fría o con huelo. Preferiblemente con hielo, para romper rápidamente la cocción.
Una vez que ya están fríos y los sacamos del agua fría, es recomendable ponerle un paño húmedo en agua fría por encima.
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