El “Trifle” (la simpática traducción al castellano es “nimiedad o bagatela”, algo de poca importancia o poco valor) es el pudin por excelencia que ha sido el protagonista de muchas mesas británicas durante más de cuatro siglos. Normalmente se tomaba en Navidad pero actualmente se come todo el año.
Como curiosidad os comento que el “Trifle” salió en una de las escenas míticas de la serie de Friends cuando Rachel lo preparó para el Día de Acción de Gracias, para compartirlo con sus amigos, y se confundió con la receta poniendo ternera en su “Trifle”. Fue un verdadero desastre.
La historia del “trifle” se remonta al año 1585, cuando ya aparece esta receta en un libro de cocina escrito por Thomas Dawson, “The Good Huswifes Jewell” (traducción: “La joya de la buena ama de casa”).
Los escoceses tiene un postre muy parecido al que llaman “tipsy laird” (traducido por “terrateniente borracho”, con perdón)
Este decadente postre es simplemente delicioso. Hay muchísimas variaciones en la receta tradicional: algunos utilizan gelatina, otros no; la fruta es imprescindible para algunos, para otros no… prácticamente en cada casa se ponen o quitan ingredientes.
Básicamente, un “trifle” necesita una capa de gelatina con o sin frutas, una gruesa capa de natillas y una capa de crema fresca ligeramente batida o nata. El resto se trata de preferencias personales.
Mi receta favorita lleva gelatina con fruta. Advierto que este postre es laborioso de preparar, aunque yo os voy a dar una versión rápida y fácil, como me gustan a mi, que minimiza muchísimo el trabajo. Se puede preparar en vasos o en copas individuales. Ahí va la receta:
Ingredientes para 4 persona
Para la gelatina de frutas
Para la crema inglesa o natillas
Para la cobertura
Preparación:
Preparación de la gelatina:
A continuación preparáis las las natillas. Si sabéis como prepararlas caseras mejor, pero si no sabéis podéis comprar las preparadas ya en polvo en el supermercado y seguís las instrucciones del envase.
Las natillas, las dejáis enfriar un poco, y las añadís después de la capa de gelatina, que ya deberá estar cuajada.
A continuación lo decoráis con nata montada. Podéis hacerlo en el momento de servir.
Podéis jugar con el orden de las capas y poner primero las natillas y luego la gelatina con la fruta arriba. También podéis utilizar un poco de fruta, virutas de chocolate o unas láminas de almendra para decorar. ¡Imaginación al poder!
Et voilà! Ya lo tenéis. Triunfaréis con este postre tan vistoso.