
El vegetarianismo nació como una opción minoritaria, pero se está extendiendo por todo el mundo cada vez más. El culto al cuerpo y el deseo de tener una calidad de vida mejor, están llevando a que muchas personas se decanten por este estilo de vida, basado en la ausencia de productos animales en las comidas.
Aunque cada vez son más las dudas sobre el vegetarianismo que se van aclarando sobre el mundo del vegetarianismo, hay muchas que aún quedan por explicar. Especialmente las relacionadas con los beneficios que aporta esta dieta a la salud o los problemas que puede acarrear su vertiente extrema.

Es por tanto necesario, no pensar que la dieta vegetariana es una opción única para estar sanos. Ser vegetariano está más relacionado con una idea de vida que como una opción de salud, ya que, como nos comenta la dietista, "se recomienda que, para que no haya carencia ni exceso de nutrientes, se incorpore diariamente la máxima variedad de grupos de alimentos".
Otro de los nutrientes fundamentales son las proteínas. La especialista aclara que las que contienen los vegetales "son incompletas, es decir, les falta uno o varios aminoácidos esenciales que son básicos para el mantenimiento del organismo". Pero se puede hacer algo para enriquecer esa carencia como, por ejemplo, "combinar legumbres (ricas en lisina) con cereales (ricos en metionina) o legumbres (ricas en lisina) con frutos oleaginosos y semillas (ricos en metionina)".

De esta forma, un menú de lo más completo y saludable para veganos podría estar compuesto, como nos expone la dietista, de "lentejas con arroz, alubias con pasta, tortitas de maíz con fríjoles, cuscús con garbanzos y verduras, garbanzos con trigo pan o piñones, soja con arroz y verduras, ensalada de lentejas con nueces y el humus o paté de garbanzos", entre otras muchas delicias.
Aunque es cierto que las personas vegetarianas probablemente carezcan de muchos de los problemas cardiovasculares derivados de la ingesta de comidas excesivamente grasas, no podemos extender este estilo de vida hasta llegar a considerarlo la panacea perfecta para erradicar, por ejemplo, la obesidad. Esta enfermedad no sólo está ligada a comer o no carne y vegetales, sino a no saber comer bien, equilibrando los nutrientes, junto con otros factores no ligados a la alimentación, como la genética o el sedentarismo.
Agradecimientos: a la dietista-nutricionista Marta González Caballero.
Imágenes por orden de aparición: Kristen Bonardi Rapp/Flickr; Moe_/Flickr; Meanest Indian/Flickr