El vino de Rioja, un clásico español

viña
El vino cultivado en la región riojana tiene éxito en todas las mesas. Su elaboración posee una tradición milenaria en la zona: ya en la época de la conquista romana se cultivaban vides y se elaboraban vinos excelentes. El poeta Gonzalo de Berceo, notable personaje en la cultura de la Alta Edad Media española, le dedicó algunos versos a este excepcional néctar. La viticultura ha supuesto siempre una importante fuente de ingresos para La Rioja desde tiempos remotos, como bien ponen de manifiesto documentos oficiales muy antiguos. Finalmente, el 3 de abril de 1991 se le otorgó la Denominación de Origen, primera en España en disponer de ese título.

Zona de producción

Se encuentra ubicada a ambos márgenes del río Duero. Este área es privilegiada en cuanto a cultivo de vino se refiere y abarca en total un territorio que se extiende por tres comunidades
toneles
autónomas distintas: País Vasco, Navarra y La Rioja. El secreto de la zona reside en el clima, ya que en este punto se encuentran dos tipos de clima: el Atlántico y el Mediterráneo. El resultado de esta mezcla son suaves temperaturas y precipitaciones anuales superiores a los 400 l/m cuadrado. Se pueden encontrar hasta tres tipos de suelos distintos: arcilloso-ferroso, aluvial y arcilloso calcáreo. En total la zona abarca unas 55.000 hectáreas repartidas en tres subzonas con atributos diferentes y, por lo tanto, con características vitícolas diferenciadas: la zona de la Rioja Alavesa, la Rioja Alta y Rioja Baja.

La viticultura en La Rioja

copa de vino
Actualmente sólo se cultivan en la zona aquellas variedades que más de acuerdo están con las condiciones y características de La Rioja y que son más capaces de producir vinos de la más alta calidad. El reglamento de Denominación de Origen Calificada autoriza el cultivo de siete variedades, tres tintas y cuatro blancas.

La poda autóctona consiste en hacer que la cepa tenga tres brazos y dos pulgares en cada uno de ellos. Cada pulgar debe tener dos yemas vistas, de las que brotarán los sarmientos cada cosecha. El sistema de conducción con espaldera también está autorizado. La recogida de la uva se realiza manualmente y se desarrolla en el mes de octubre primero en la zona Baja para terminar en la Alta. El 85% de la producción riojana corresponde a vino tinto y el resto a blanco y rosado.

Elaboración y crianza de los rioja

bodega
Dependiendo de la tipología del vino, blanco tinto o rosado, se utilizará un proceso u otro en su producción. Por ejemplo, en el caso de los blancos, la uva entera una vez recolectada pasa a la escurridora, se eliminan los hollejos y raspones y el mosto obtenido pasa a los depósitos de fermentación. Los rosados requieren que la uva sea previamente despalillada y ligeramente estrujada antes de pasar a la escurridora. Allí se controla la maceración del líquido con los hollejos. El mosto obtenido se decanta antes de pasar a los envases de fermentación.

El tinto es el más complejo ya que están autorizados dos métodos. Uno de ellos es la maceración carbónica que consiste en encubar los racimos enteros en los depósitos de fermentación y es el tradicionalmente utilizado por los cosecheros. Las grandes bodegas, sin embargo, elaboran el vino retirando el raspón del racimo antes de que la fermentación comience. Estos vinos suelen destinarse a la crianza, aunque los elaborados artesanalmente se comercializan jóvenes. La crianza se realiza en barricas de madera de roble de una capacidad de 225 litros, con trasiegas periódicas para su posterior embotellado.