Preparación:
Echamos la harina en un bol grande, hacemos un volcán en el centro y vertemos el agua, el aceite, el huevo batido, el vino blanco, la manteca y la levadura, y a un lado sin que toque la levadura echamos la sal.
Mezclamos con las manos o con varillas amasadoras, hasta obtener una masa que no se nos pegue a las manos, con esta receta os aseguro que no tendréis que añadir más harina ni agua.
Una vez ha doblado el volumen, partimos la masa por la mitad.
Extendemos una mitad y la alisamos con el rodillo hasta obtener la forma y el grosor deseados, la mía es bastante finita, así consigo un resultado más crujiente.
Extendemos sobre la base las patatas cortadas en láminas finas, la cebolla, el chorizo, el jamón y la panceta, no debemos llegar al borde, ya que lo vamos a doblar.
Echamos un buen chorro de aceite de oliva por encima y pimentón dulce.
Tapamos con la otra mitad de masa y vamos doblando para juntar ambas partes.
Pintamos con huevo batido toda la masa.
Por último, metemos al horno precalentado a 160 ºC durante 1 hora o hasta que veamos que está dorada.
Gloria.