En el Quijote aparecen citadas, como mínimo en un par de ocasiones, las empanadas. A Sancho Panza le encantan, por su facilidad de transporte eran vituallas propias de arrieros, peregrinos, trashumantes y toda clase de viajero.
Empezamos preparando la masa, para ello en un cuenco la harina, sal azúcar, el vino y casi toda el agua, reservamos un poco en la que disolvemos la levadura antes de mezclar con el resto de ingredientes. Amasamos bien hasta obtener una masa homogénea y suave. Dejamos reposar aproximadamente 30 minutos.
En una sarten con un poco de aceite de oliva ponemos los ajos, cebolla, pimiento verde y tojo, todo bien picadito. Cuando el sofrito esté incorporamos los tomates cortados en dado pequeños y mezclamos bien, pasados 5 minutos pondremos el atún y las especias, mezclamos y dejamos cocinar unos minutos antes de apartas.

Separamos la masa en do, una parte mayor que otra, usamos la mayor para la base. Con la ayuda de un rodillo trabajamos la masa en una superficie previamente enharinada.

Cubrimos la bandeja del horno con papel de hornear, colocamos la base de la empanada y extendemos el sofrito.

Trabajamos la otra parte de masa y cubrimos con esta la empana, unimos bien los bordes haciendo presión con los dedos, si fuera necesario nos humedecemos los dedos para que se pegue la masa.
Pintamos con huevo batido y horneamos a 180 ª con calor arriba y abajo hasta que este bien dorada.