Hola a tod@s, ya todos con el calor típico de esta época del año, pensando ya en las vacaciones para cambiar de ambiente, descansar y coger fuerzas para luego volver a empezar. Voy como muy rápido, jajaja, apenas estamos empezando y ahora tenemos por delante un largo y ardiente verano, eso trae consigo, que nos apetezca comer ensaladas, sandías, barbacoas pero deben hacer una excepción con estas empanadillas. Y por supuesto, nos apetece comer cerezas, picotas, esas frutas tan bonitas, que son irresistibles en verano, yo me declaro fan número 1 de las cerezas, que son los caramelos que nos regala la naturaleza.
Están de vicio, se hacen rápido, son sencillas de elaborar. Encendemos el horno y tenemos una recompensa dulce y deliciosa, además la mermelada la hice con poca azúcar, potenciando el sabor de la fruta a tope, utilicé el Vermut Bocamanga para darle ese toque de alcohol que lleva la masa y luego en la mermelada también le agregué un poco, ummm, una maravilla!!! Esta receta es un maridaje entre la zona del Jerte, en Extremadura, con sus cerezas espectaculares y de este exquisito vermut, de Madrid.
Aquí voy con la receta, gracias Serafina, estas empanadillas son espectaculares!!

Las cantidades están por medidas, una medida de licor, una medida de aceite, un puñado de azúcar, y la harina, toda la que admita. Lo que hice fue usar una misma taza para medir, una jarra medidora o taza dosificadora, es un utensilio muy usado en cocina. pero si no tienes este artilugio, utiliza una taza de cafe con leche, no de café solo, sino una taza en condiciones. Así vas midiendo el aceite y el licor. El puñado de azúcar, yo agregué dos cucharadas y la harina que admita, fui añadiendo la harina. amasando, hasta que obtuve una masa que no pegara de las manos, unos 400-500 gramos de harina de todo uso. Por supuesto, si quieres hacer una taza y media, usas la misma taza y siempre mides con la misma.

En un bol, pones el aceite, el licor, el azúcar, mezclas y vas echando la harina, vas amasando hasta conseguir una masa elástica, suave y que no se te pegue de las manos. Una vez que la tengas, mete en la nevera una media hora o un poco más, para que la puedas manipular. Una vez pasado este tiempo, haz bolitas como de 100 gramos cada una o del tamaño que quieras.
En una superficie enharinada, con la ayuda de un rodillo, vas extendiendo las bolitas, rellenas con una cucharada de mermelada que ya tendrás lista, cierras la empanada y con un tenedor, puedes ir cerrando los bordes. Ve colocando cada una, en una bandeja de horno que ya has puesto encima, papel encerado, especial para horno.
Una vez que hayas rellenado todas las empanadillas, con la ayuda de un pincel, pinta con el huevo batido. Mete la bandeja en la nevera por una media hora.
Enciende el horno a 180º
Una vez pasado este tiempo, mete la bandeja con las empanadillas hasta que doren unos 20-25 minutos.
Deja enfriar y espolvorea con azúcar glas.

Son exquisitas, puedes disfrutarlas a temperatura ambiente o calentarlas un poco.
Salen entre 10 y 12 empanadillas, depende del tamaño que las hagas.
