
Siempre que hago empanadillas me viene a la mente el sketch televisivo de "Martes y Trece". Se titulaba "Empanadilla de Móstoles" y simulaba una llamada telefónica al programa radiofónico de Encarna Sánchez, papel que hacía Millán Salcedo. Quien llamaba era Josema Yuste que, con informaciones contradictorias, llegaba a desquiciar a la locutora. Las empanadillas ya eran apreciadas, pero con aquel sketch creo que todavía adquirieron más popularidad.
La empanadilla no es otra cosa que una empanada pequeña. Y la palabra empanada viene del latín "in panis", poner algo dentro del pan. No son propiamente un bocadillo, porque las empanadillas pueden hacerse en una sartén o bien en el horno. Y tampoco son las típicas empanadas gallegas porque la masa no es tan gruesa. La empanadilla es un buen sistema de conservación y transporte de alimentos. Una conservación no muy larga, bien es cierto. Por eso, las empanadillas son ideales para un día de campo, pues pueden comerse frías. Hay tantas empanadillas como ideas tenga quien las haga porque el relleno puede ser de muchas clases. Nosotras las hemos hecho de chorizo.


