Empanadillas rellenas de bizcocho

Esta dulce receta llegó a mi gracias a un compañero de trabajo que me las dio a probar, si no jamás habría imaginado unas empanadillas rellenas de bizcocho, si, si , como lees. En casa hemos hecho empanadillas de cabello de ángel, de flan o natilla pero nunca de este modo así que no dude ni un segundo el ponerme a investigar hasta dar con la receta.



Hay muchas versiones, algunas con aceite en vez de manteca, otras añaden maicena a a la masa del bizcocho.. yo me quedé con la que me pareció mas autentica y ya me corregiréis si conocéis esta receta.



Leyendo he sabido que esta es una receta típica extremeña, a mi me parece una receta bastante original y por supuesto os animo a prepararla en casa, se que os va a gustar.
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Ingredientes:
Para las empanadas:



210 gr de manteca de cerdo

210 gr de manteca de vino blanco

una pizca de sal

600 gr harina de trigo

una pizca de sal

Para el relleno


3 huevos

200 gramos de harina

150 gr de azúcar

una pizca de sal

ralladura de un limón

Empezamos preparando la masa, mezclamos la manteca de cerdo con el vino templado y poco a poco agregamos la harina junto a una pizca de sal, hasta obtener una masa manejable que podamos estirar con el rodillo. Dejamos reposar la masa en un lugar cálido mientras preparamos el relleno.






Montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal.

Batimos la yemas con el azúcar, incorporamos a las claras con movimientos envolventes para que estas no se bajen, añadimos la ralladura de limón y la harina poco a poco,con movimientos suaves para que la mezcla no pierda esponjosidad.





Ahora damos formas a nuestras empanadillas, para ello vamos tomando pequeñas porciones de masas y las estiramos con la ayuda de un rodillo sobre una superficie lisa previamente enharinada. Dejamos la masa lo mas fina posible y cortamos un circulo. Podemos ayudarnos con un cuenco pequeño o plato de postre para obtener la forma deseada.




Ponemos una cucharada de relleno en la empanadilla y la cerramos, con cuidado para no partirla, cerramos bien los bordes y presionamos con un tenedor suavemente.




Freímos en abundante aceite caliente, el aceite no debe estar demasiado caliente para que el bizcocho se haga pero tampoco debe estar demasiado frío ya que sino la empanada quedaría aceitosa.




Una vez tome un color dorado apartamos a un plato con papel absorbente para eliminar los excesos de aceite.
Pasamos por azúcar y a disfrutar de un bocado muy rico.