
Hoy os traigo unas empanadillas rellenas de dulce de boniato, también se las conoce como pastissets o casquetas que así las llaman en Teruel y están muy buenas, siempre que voy vengo con mi caja de casquetas.
Por la zona de Cataluña, Aragón o Valencia son muy tradicionales, se preparan en época de Navidad, en estas fechas también por el relleno de boniato, las de cabello de ángel son muy ricas o con el relleno que nos guste.
Pero en esta época de boniatos me gusta preparar dulce de boniato, está muy bueno y es ideal para rellenos, para bizcochos o pasteles. A mi me encantan hacer estas empanadillas. 
Para preparar estas empanadillas se pueden utilizar las clásicas obleas que venden, son muy cómodas y nos evitan de tener que hacer la masa, aunque no es lo mismo. A mi me da mucha pereza hacer la masa de las empanadillas aunque es una masa muy buena, pero con la masa que también sale muy bien y que en esta ocasión he utilizado es la masa que venden quebrada, es una masa más parecida a la de las empanadillas.
Os animo a que las probéis con esta masa y ya veréis como quedan muy buenas, a veces no hacemos platos por la pereza de hacer sobre todo masas que son más complicadas.
Si os gusta la crema de boniato, hacer cantidad y guardarla, se puede congelar y así cuando os apetezcan unas empanadillas solo tenéis que sacar la crema, hacer las empanadillas y meterlas al horno y listo. 
1 kilo de boniatos
400 gr. de azúcar
1-2 cucharadas de canela
Ralladura de un limón
Empanadillas o masa quebrada
1 huevo
1 copa de anís
Azúcar para rebozar
Lo primero asaremos los boniatos. Envolvemos cada boniato en papel de aluminio, los ponemos en la placa del horno y los asamos a 200ºC 20 minutos o hasta que estén tiernos. También se pueden cocer en agua. Cuando estén los boniatos sacamos y dejamos templar.