Hoy vamos con una receta de aprovechamiento, después de los fines de semana suele sobrar pan, se coge demasiado y luego no se consume todo, así que nada mejor que hacer unos ricos emparedados, pero nada de pan de molde comprado, no, no, con pan de barra, el de toda la vida, (tampoco ese que se compra que hornean congelado, aunque si no hay de otro...)
Se cortan las rebanadas de pan y se forman los emparedados con el relleno que se quiera, yo utilicé jamón york y queso mozzarella.
Una vez hechos se van pasando por leche y que se empapen bien.
Luego los colacamos de nuevo en un molde y les ponemos peso encima, coloqué la tabla de cortar y un plato pizarra con varios litros de leche, dejar así como 1 hora mínimo.
Una vez pasado el tiempo, batimos unos huevos con una pizca de sal y vamos pasando uno a uno por el huevo y a freír
El aceite al principio debe estar bien caliente pero luego temperatura media, para que se hagan bien por dentro y se funda el queso, pero que no se quemen por fuera
Según se van friendo ir sacando sobre papel de cocina para quitar el exceso de aceite
Y listos para disfrutar, se pueden comer tanto calientes como fríos
Están mucho mejor al día siguiente
Ideales para llevar de ruta o a la playa
Espero que os guste esta receta de toda la vida, ya me contaréis