Un par de horas antes de empezar a cocinar, poner a remojo en agua el pimiento choricero. El bacalao, lavarlo bajo el agua fría, cortarlo en trocitos y dejarlo cubierto de agua.
En una cazuela sofreír el ajo, la cebolla y el pimiento verde todo muy picado. Cuando esté bien dorado, agregar el tomate rallado, dar unas vueltas hasta que quede muy hecho. No poner nada de sal hasta el final de la receta, pues el bacalao va a aportar gran parte de la suya.
Añadir los ramitos de coliflor, laurel, el bacalao escurrido y el pimentón dulce, apenas un pellizco.
Incorporar agua y las judías blancas, llevar a ebullición durante 5 minutos.
Escurrir el pimiento choricero, retirar las semillas y sacar la carne del mismo pasando suavemente una cuchara de arriba abajo. Agregar a la cazuela junto con un pellizco de azafrán en hebra.
En este momento se prueba de sal y si está soso añadir un poco, así como el arroz en forma de lluvia.
Dejar cocer durante 17 minutos, moviendo la cazuela de vez en cuando, para que quede un guiso caldoso pero un poco espeso.