Así se tuvo que sentir Francisco Nicolás, el chaval que se coló en la coronación de Felipe VI sin pintar nada, cuando se vio en las fotos. Exactamente como me siento yo cuando me veo en las fotos de GastroMAD2014. ¿Cómo lo he hecho? ¿Cómo he podido acabar asistiendo a esos eventos de los que tanto me gustaba leer y compartiendo mesa y cocina con mitos del gastro-blogger-panorama mundial como Carmen de Recetas de Tía Alia y Yolanda de Cocido de Sopa? Llamadme Francisca Nicolasa, porque YO ESTUVE en GastroMAD2014.
Para poneros en contexto, estamos hablando de un encuentro de bloggers de cocina que se reunió por primera vez en Zaragoza, y después en Barcelona. Esos son los encuentros sobre los que yo leía con admiración de fan. GastroMAD es la edición madrileña en la que he tenido la suerte de participar y que ha tenido lugar el pasado 18 de octubre. Y todo ha sucedido en esta ocasión gracias a la organización impecable y la generosidad y esfuerzo desinteresado de ellas, Yolanda y Carmen, que prepararon para todos nosotros un día lleno de sorpresas. Por si no os habéis dado cuenta ya a estas alturas, en este post me vais a odiar. Pero aún a riesgo de ello creo que debo contároslo. Para que sepáis toda la verdad. Para que veáis todo lo que hicimos. Para que entendáis cómo me lo pasé de fenomenal. Para que me odiéis no sólo visceralmente, sino con conocimiento de causa.
GastroMAD2014 se desarrolló en Kitchen Club. Yo no lo conocía y tal vez hubiese sido mejor para mí, porque ahora sólo pienso en volver. Es un espacio dedicado a la gastronomía en su conjunto. No sólo a la cocina, sino al disfrute de la comida, haciéndola, degustándola y compartiéndola. Está concebido con un gusto exquisito. Mirad si no las fotos. Lo que se ve son dos cocinas totalmente equipadas alrededor de las cuales cocinamos en dos equipos las exquisiteces que luego nos comimos. Pero... ¿que os han soltado ahí con cuchillos, fuegos y guindillas radiactivas a una panda de frikis de la cocina que ni siquiera os conocíais? Pues en realidad SÍ, pero nos han puesto vigilancia. Dos estupendos chefs, uno en cada equipo, que nos han enseñado, dirigido y repartido juego para que todo funcionara. Francisco Rabazo y Gonzalo D?Ambrosio nos hicieron trabajar y disfrutar de forma magistral. A ver si mi jefe aprende que cuando me lo paso pipa trabajo mejor? ¿Cómo era todo de bonito? Os puedo asegurar que no habéis visto nunca tanta olla Le Creuset junta. Élite de cacharrerío de cocina a nuestra disposición.
Pero a pesar de que quiero que sepáis que todo era precioso, que cocinamos platos exquisitos, que tuvimos a chefs de primer nivel mano a mano enseñándonos, que mientras todo esto sucedía no paraban de pasar ofreciéndonos copas de vino estupendo y lo de cocinar tomándose un vino en esas circunstancias puede ser de las cosas más placenteras que haya? a pesar de todo eso, y a pesar de que nos sentamos en unas mesas monísimas a comer lo preparado por nosotros mismos, lo mejor no fue eso. Para nada.
Lo mejor, como siempre, es la gente.
Viva-la-gente-la-hay-donde-quiera-que-vas
Viva-la-gente-es-lo-que-nos-gusta-más
Es impresionante lo que une una afición común. Lo bonito que resulta sentirse parte de algo, estar a gusto conociendo a cuantas más personas, mejor. Es inexplicable cómo charlas con gente como si te conocieras, y cómo te quedas con ganas de seguir charlando. Y compartiendo. Y hablando de los hijos... (dios ¿¡POR QUÉ siempre acabamos hablando de los hijos!?)
Para mí, y creo que es un sentimiento generalizado, el tesoro de este encuentro ha sido haberos conocido a todAs+Miquel ;-) Así que GRACIAS a todos. Gracias una vez más a las culpables Recetas de Tía Alia y Cocido de Sopa. Y gracias a todos los que me votasteis para conseguir el premio que más ilusión me ha hecho en los últimos años (una carrera de sacos que gané con 12 años es también un gran momento vital). Mi diploma de "Premio al blog más chisposo" va enmarcado a la pared enmarcadaen la que mis padres exhiben con orgullo la foto de la orla. Bueno, y pa qué engañarnos, otro tesoro ha sido el momentazo Reyes Magos con el que las empresas colaboradoras del evento consiguieron equilibrar el karma que estaba descompensado desde mi niñez. Porque no sé si os he contado que mis padres eran muy alternativos y con eso de que "a los niños no hay que mentirles" me dijeron que los reyes eran ellos prácticamente a la vez que me quitaban el chupete. Y tenía yo ahí esa espinita de momento locura de paquetes con sorpresas dentro. Y oye, hace una ilusión bárbara.
Un gran día. Quiero más aunque no creo que pueda ser mejor. He tomado prestadas fotos que han compartido las asistentes al evento, Carmen, Paula, y Cósima. Y os he dejado también algunas mías.