
Esta es una manera bien sencilla y original de presentar una simple ensalada caprese, pero con más glamour que con el tomate a trozos. En versión individual.
Si hacéis la salsa pesto casera ya no volveréis a comprarla preparada, y si sumáis que poséis cambiar la albahaca por espinacas crudas, canónigos o rúcula y los piñones por nueces o avellanas ya es la bomba. Podéis elaborar la misma salsa con un toque diferente cada una.
Iba a publicar un guiso que directamente se ha ido a la despensa a esperar Setiembre porque con estos calores sólo apetece platos rápidos, sin horno y sin fogones quemándonos los bigotes.
Si os sobra salsa podéis hervir cualquier tipo de pasta y ya tenéis solucionada la papeleta para otra comida.
INGREDIENTES
Salsa