Uno de los platos orientales más típicos en los restaurantes chinos es la ensalada china con salsa blanca agridulce. Suele ser el entrante más común junto a la sopa china y los rollitos de primavera. ¿Quién no ha probado alguna vez una ensalada china con esa característica salsa en su menú? Pues aprovechando que es el mes oriental en Love my Salad, hoy os enseño a hacer vuestra propia ensalada china en casa y también vuestra propia salsa blanca agridulce, que está súper rica.
La ensalada china en realidad es muy sencilla. Tan sólo lleva lechuga iceberg en juliana, zanahoria y jamón york sin lactosa cortados en bastoncitos y un ingrediente algo más peculiar: el agar agar.
El agar agar o agar-agar es un alga marina con muchísimas propiedades nutricionales (rica en fibra, minerales, etc.). No tiene sabor ni color. Pero lo más característico de este alga es que se utiliza como gelificante como sustituto de la gelatina animal (colas de pescado). En nuestro caso, no vamos a usar el agar agar como gelificante, si no que vamos a hidratar el alga durante un par de horas en agua, y la vamos a tomar tal cual en nuestra ensalada china. Podemos comprar el alga agar agar (no en polvo eh), en tiendas de alimentación orientales o en grandes superficies. Aquí os dejo un enlace donde podéis comprarla también online:

Salsa blanca agridulce de la ensalada china
Podrías pensar que en realidad es una ensalada muy insulsa, con pocos ingredientes. Y encima el agar agar no sabe a nada. Pero lo que realmente le da el toque especial a la ensalada china es su característica salsa blanca agridulce. No la confundáis con la salsa agridulce roja que usamos para condimentar nuestro rollito de primavera o nuestro arroz tres delicias. No deja de ser una vinagreta para aliñar la ensalada china, pero con azúcar.
Para esta salsa blanca agridulce usaremos vinagre de arroz (que es cada vez más frecuente en supermercados) o si no tenemos, podemos usar vinagre de manzana o de vino blanco. Añadimos la misma cantidad de azúcar que de vinagre, un poco de aceite de semillas (girasol, etc.) y sal. Tan sólo tenemos que batirlo bien para emulsionar la mezcla y conseguir esa densidad y ese color blanquecino característicos. Yo recomiendo hacerla con bastante antelación y guardarla en la nevera unas cuantas horas antes de servirla sobre la ensalada china, para que se asienten bien los sabores y sea más intensa y rica. Lo único que cuando sirvamos nuestra salsa blanca agridulce en la ensalada, habrá que volverla a emulsionar.

Raciones 4
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