
El otro día, en un restaurante de la costa, me sirvieron una ensalada de las de antes, con lechuga romana, tomate y cebolla. Estaba rica y me recordó y me hizo añorar tiempos pasados. Y es que una de las cosas, de los platos, que más ha evolucionado en las cartas de los restaurantes es el apartado de las ensaladas y, está claro, de rebote ha influido en las mesas familiares. Se pueden hacer una y mil ensaladas distintas. La de hoy lleva dos ingredientes originales: los albaricoques y el arroz salvaje que, cuando hicimos la "Ensalada de arroz tricolor" ya dijimos que, propiamente, no se trata de un arroz sino de la Zizania acuática, un cereal alargado y de color oscuro. Ya tenemos el contraste no sólo de sabores, sino también de colores que completamos con unas hojas amarillas de escarola, rabanitos rosados y unas perlas blancas de mozzarella. Estos ingredientes bien mezclados y aliñados con una vinagreta distinta pueden hacerte olvidar tiempos lejanos.
RECETA
