
Aunque el otoño no es época de colorines floridos, esta ensalada es tan alegre como sabroso su sabor. Una buena ensalada siempre es una forma magnífica de terminar el día en una cena ligera o de picar algo al mediodía.
Para darle más sabor he añadido unos brotes de alfalfa, queso de Burgos (cualquier queso fresco os sirve) y unas pipas de girasol para añadir unos frutos secos. Resultado: sobresaliente.
Se pone el lecho de lechugas variadas en el plato, limpias y secas. Se añaden los brotes de alfalfa, los tomatitos cherry cortados en cuartos, la mortadela en tacos o dados gorditos, el queso en tacos y las pipas de girasol peladas.
Se prepara una vinagreta con el aceite y el vinagre, batiendo ligeramente. Se espolvorea con sal y se aliña cada plato de ensalada.
Se come de inmediato.