Ensalada de brotes y berberechos con alioli de ajos asados

Las tapas, también conocidas como pinchos. son uno de los campos donde los cocinillas nos la jugamos sin red. Su misma esencia, la sencillez, es un peligro que no siempre sabemos sortear y así se puede tender a complicar innecesariamente una tapa, huyendo de esa especie de horror vacui que parece atenazar a quien se mueve sin demasiada seguridad  entre pucheros. O por el contrario, simplificar no ya hasta el minimalismo sino hasta la nada más absoluta huyendo esta vez de los excesos... y cayendo precisamente en ellos: el exceso de sobriedad que lleva no a la simplicidad sino a la simpleza. Y a todo esto, allá voy yo sin red ni paracaídas, con esta tapa que bien podría formar parte de unos entrantes o servir para agasajar a esos amigos especiales con una copa y una buena charla. La mezcla de sabores, una vez más mar y montaña juntos, es en verdad seductora con el toque levemente ahumado de ese alioli con ajos asados que ha perdido su agresividad ganando en sutileza. Aunque yo recomiendo los berberechos frescos (su sabor y su perfume marino son insuperables) puede prepararse también con berberechos en conserva: en ese caso compre de buena calidad. En cuanto a los brotes, yo he utilizado de soja, pero cualquiera que sea de su agrado vale lo mismo. Eso sí, que sean lo más frescos posible. Y si lo desea y quiere convertir esta peculiar ensalada en un primer plato con todas las de la ley, sólo tiene que aumentar las cantidades. A su gusto.


Ingredientes para cuatro personas:


Dos láminas de masa filo
500 gr de berberechos frescos
150 gr de brotes de soja
Una cabeza de ajos
250 cl de aceite de oliva
Unas gotas de zumo de limón
Una cucharada de cebollino fresco picado
Sal