
Con la llegada de un nuevo año todo el mundo suele confeccionar una lista de cosas que hay que conseguir a lo largo de los siguientes 365 días. Suelen encabezar esta lista propósitos tales como dejar de fumar, aprender inglés de una puñetera vez y apuntarte a un gimnasio para rebajar michelines. La lista se repetirá al año siguiente porque la fuerza de voluntad desaparecerá antes de que acabe enero. Ya lo advertíamos cuando hablábamos del turrón de chocolate blanco con frutos secos. Acabábamos la introducción diciendo: ¡Ya llegará la época del régimen, del "no me entra esta falda y estos pantalones ya no dan más de sí"! Pues bien, esta época ya ha llegado. De la operación engorde navideño tenemos que pasar a la operación biquini sin solución de continuidad. Después de tantas comilonas, ahora toca desengrasar. ¿Cómo? Pues, comiendo; pero comiendo sano. Ejemplo: una ensalada de invierno con un ligero toque tropical gracias a unas bolas de mango. El resto de ingredientes son de temporada: escarola, dulce de membrillo, granada y nueces. Todo ello aliñado con una vinagreta de aceite, vinagre de manzana y mostaza de Dijon. Fácil, ¿no? Pues, venga, manos a la obra que ha empezado la operación biquini.
PARA LA VINAGRETA:
VINAGRETA: