Para desintoxicarnos un poco de tanta comilona, nada como una buena ensalada. Llega la era de la comida sana y baja en calorías. ¿Hasta cuándo nos durará? De momento vamos a darnos una tregua y a relajarnos un poco que el último mes nos hemos puesto las botas... Esta ensalada, a parte de rica, es bonita, no vamos a negarlo. Ese contraste de colores la hacen ideal para vestir cualquier mesa. Completa y muy de temporada. La granada le da ese contraste dulce-salado que tanto me gusta en las ensaladas. Vamos a acompañarla de un plato de carne o pescado y listo el menú de hoy. He aprovechado varias de las cositas que me fueron llegando de empresas colaboradoras antes de Navidad. El sésamo de Harinas Santa Rita, crujiente y que siempre que puedo lo añado a las ensaladas para darle un toque crujiente extra. Y las pasas sultanas de Eco-Salim Int-Salim, tiernas y frescas. El queso tierno es del Cerrato, la tierra de mi marido y es cremoso y con un sabor inigualable.
Ingredientes 1 bolsa de canónigos 1 granada 150 gr de queso tierno 150 gr de bacon Anacardos garrapiñados Pipas garrapiñadas Nueces Pasas sultanas Sésamo Aceite a la naranja Crema de vinagre de módena Lavamos los canónigos y los escurrimos bien. Echamos en un bol grande o ensaladera y añadimos los frutos secos. Pelamos y desgranamos la granada. Añadimos a la ensalada. Cortamos el bacon en tiras y lo freímos en una sartén hasta que quede crujiente. Dejamos enfriar. Partimos el queso en dados. Incoporamos a la ensaladera y mezclamos bien. Añadimos el bacon ya frío y mezclamos todo. Aliñamos al gusto con el aceite y la crema de vinagre.