Ensalada de lentejas, endivias y brócoli

La Semana Santa con sus torrijas, el domingo y lunes de Pascua pasándolos con los amigos alrededor de una buena paella y tomando de postre nuestras riquísimas Monas, ya se han terminado este año.
Ahora toca cuidarnos con las comidas y preparar ricas ensaladas para compensar los excesos de estos días pasados.

Y que mejor ensalada que una que combina legumbres con frescas verduras, como esta de hoy, en la que juntamos lentejas, endivias y brócoli. Una ensalada muy completa, y cargada de nutrientes, con proteínas, vitaminas y minerales, que no tiene casi nada de grasa. Es una ensalada suave y con mucho sabor.


Las ensaladas de lentejas, alubias o garbanzos, son una manera diferente y divertida de comer legumbres. Suelen ser rápidas de preparar y siempre están llenas de ingredientes frescos que solemos tener en casa, ya que admiten infinidad de ellos.





-Las legumbres son pobres en agua y grasas, pero abundantes en fibra alimentaria, las lentejas son las más suaves a la hora de la digestión.
-El brócoli es una verdura con muchos beneficios, ya que contiene potasio, hierro, calcio, yodo, y abundante fibra.
-La endivia es una verdura que aunque tiene escaso aporte energético, contiene fibra, potasio, hierro y vitaminas A y C.


Ingredientes:(2 personas)




100g. de lentejas cocidas, en conserva.

1 o 2 endivias.

1 brócoli cortado en florecitas.

1 tomate.

Aceite de oliva virgen extra.

Escamas de sal.



Modo de hacerlo:



Pon agua en una cazuela al fuego, cuando empiece a hervir añade las flores de brócoli y deja que se blanqueen durante unos 3 minutos, saca y escurre.

Quita las hojas más feas de la endivia y separa el resto de hojas, ponlas repartidas alrededor de un plato o fuente.

Escurre las lentejas del caldo del tarro y ponlas en el centro del plato. (Si te gustan templadas, caliéntalas unos segundos en el microondas)


Pela el tomate y córtalo en cuadraditos no muy pequeños.

Coloca las flores de brócoli alrededor de las lenteja y sobre las hojas de endivia.

Reparte el tomate por todo el plato.

Riega con el aceite de oliva virgen y espolvorea las escamas de sal.




Yo he querido tomarla sin mucho aderezo, pero puedes añadirle una vinagreta con aceto balsámico o vinagre de manzana.

Espero que te guste.