Estoy segura de que en cuanto probéis esta ensalada se va a convertir en una de vuestras favoritas. La naranja le da un puntazo de sabor y frescor brutal (me encantan las ensaladas que llevan fruta) y combina de maravilla con el bacalao.
Lo más "incordio" de la receta es hacer el bacalao en la sartén, pero la gran ventaja de este platazo es que se convierte inmediatamente en un plato único cargadito de proteínas, vitaminas y nutrientes sanotes.
También le añadí de frutos secos almendras laminadas, pues no me quedaban nueces o piñones, pero ahí podéis tirar de imaginación y despensa y hacerlo a vuestro gusto.
Para 4 personas:
Para el aliño:
1 vaso de tamaño chupito de zumo de limón
1 vaso de tamaño chupito de zumo de naranja
1 vaso de tamaño chupito de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de miel
2 cucharadas de agua de azahar
sal y pimienta
Se empieza preparando el aliño. Se ponen todos los ingredientes del aliño en un frasco con tapa y se agitan como si fuera una coctelera, hasta que veamos que se han emulsionado perfectamente. Se reserva en la nevera para que esté más fresquito.