Lavar y secar las hojas de ensalada, cortar la piña y el queso en dados.
Mezclar todos los ingredientes y aliñar la ensalada.
*La combinación del amargo de la rúcula y el dulzor un poco ácido de la piña es muy agradable, aunque, si resulta demasiado fuerte se puede suavizar añadiendo canónigos o lechuga.