Vivimos días de relax y descanso que a veces dejan poco tiempo, y también pocas ganas, para preparar platos con una cierta elaboración. Hoy os traemos una ensalada que en menos de cinco minutos va a llenar vuestra mesa de color, frescor y unos cuantos matices de sabor.
Protagonista destacado es el tomate, aprovechando que está en el mejor momento de la temporada, hay que elegir variedades carnosas, con mucha pulpa y poca semilla, en su punto de maduración y a ser posible con sabor. Por ejemplo un Cor de bou (Corazón de buey), un Rosa de Barbastro o un Raf. Y para el aderezo unos secundarios dignos de la ocasión, piñones, albahaca, limón, parmesano y un buen aceite de oliva extra virgen.
Un plato fresco, rápido, sencillo y además resultón!
No os ponemos cantidades porqué dependerán del número de comensales, de si se presenta en plato individual o para compartir, si es un entrante o solo guarnición, ...
Preparación
Lavar los tomates y cortarlos a rodajas de un centímetro de grosor más o menos, y disponerlas en un plato o ensaladera.
En una sartén al fuego tostar ligeramente los piñones y cuando empiecen a tomar color retirar.
Picar fino las hojas de albahaca fresca y cortar virutas finas de queso parmesano.
Aderezar con sal y aceite de oliva los tomates.

Rallar un poco de piel de limón y hacer una mezcla con los piñones y la albahaca. Repartirla por encima de los tomates y añadir el queso parmesano y unas gotas más de aceite de oliva.

Y lo dicho, se puede servir como entrante individual, poner una ensaldera en el centro de la mesa para compartir, e incluso como guarnición de alguna carne o pescado a la plancha. Disfrutarlo.