Hoy es uno de esos domingos, sobre todo de los del verano, en los que no me apetece nada ponerme delante de un paellón para hacer nuestra tradicional paella. He abierto la nevera y la he inspeccionado de arriba abajo, la he cerrado y luego he abierto el congelador para ver si podía sacar provecho de algo que hubiera guardado hace tiempo y que me ayudara en la comida de hoy, sin tener que cocinar.....
Y voilà, me he encontrado con un táper de verdinas que cocí y congelé este invierno después de mi viaje por Asturias......de categoría!!!
Enseguida he pensado en hacer con ellas una ensalada fresca y sencilla, sin complicarme la vida, pero, ¿que le pongo? He vuelto a la nevera a ver que tenía para poder añadir a la ensalada.....y con lo que tenía la he hecho, y ha sido todo un éxito....está riquísima!!!
Eso si, es muy importante que utilices un buen aceite de oliva virgen, de la zona de España que quieras....pero que sea virgen extra, es éxito asegurado en una ensalada.
Si tienes las verdinas secas tienes que ponerlas en remojo el día anterior y ponerlas a cocer el día siguiente como te indico en la receta de "Verdinas con almejas y gambas"
Esta es mi penúltima receta de este verano, la semana que viene cerraré la cocina virtual hasta septiembre, y creo que lo haré con una dulce....ya veremos!!