
Los canarios, maestros queseros de fama mundial.
Fuerteventura
Desde 1996, esta isla cuenta con un consejo regulador para la denominación de origen de sus quesos. El Queso Majorero, que es como está registrado y etiquetado con el emblema del consejo regulador, fue el primero en Canarias en lograrlo, ofreciendo un producto que se acoge a un reglamento para garantizar al consumidor la calidad y autenticidad del producto. La única leche autorizada para su elaboración es la de la cabra majorera, aunque también se permite hasta un 15 por ciento de leche de oveja canaria, una mezcla apreciada por los ganaderos pues consideran que así queda un queso con una liga mejor para madurar.
Antiguamente, para evitar que se secaran en el proceso de maduración, se enterraban en la tierra arcillosa de las gavias o en granos como las lentejas en los pajeros. Lo que se hace ahora es curarlos untados en aceite, pimentón o gofio. La industria de esta isla tiene en la SAT Ganaderos de Fuerteventura un ejemplo de empresa con un extensísimo currículum de premios, entre ellos el de Mejor Queso del Mundo en los World Cheese Awards de 2005.
Gran Canaria
La isla con mayor número de cabezas de ganado, también es la de una variedad más amplia de tipos de queso y la más consumidora con diferencia del archipiélago… y del mundo en relación al consumo por habitante. En el norte (donde en 2009 se llegaron a estrenar en la denominación de origen Queso de Flor de Guía y Queso de Flor, los pastores tienen rebaños de ovejas con los que hacen un tipo de queso que lleva el sabor de unos ganados trashumantes alimentados en diferentes zonas: la cumbre en verano, la costa y medianías en invierno. Los hay también con cabras y ovejas, resultando otro queso con una liga diferente y, por tanto, otra textura y sabor. El pastor que también es agricultor tiene, además, algunas vacas con cuya leche y la de ovejas y algunas cabras realiza el tradicional queso de mezcla de las medianías del norte, con cuajo de flor en los municipios de Guía, Gáldar y Moya. Por lo que se refiere al sur, los pastores con grandes rebaños de cabras (en algunos casos, también con ovejas), a diferencia de los del otro extremo de la isla, no cultivan parte de lo que utilizan como alimento del rebaño: el pastoreo y la ración en el corral son los recursos que utilizan.
La Gomera
Cabras y, en menor medida, ovejas, integran los rebaños de la isla colombina, por lo general de pocas cabezas. Aquí el ganadero elabora dos tipos de queso, mezclando las dos leches, que son los más demandados por el consumidor. De una parte, quesos frescos, de formato pequeño y ahumados en habitaciones sin ventanas, sobre unas tablas, con jara y brezo verdes, también con tabaiba seca. Todo el queso al lado del mar se le da jumo, porque si no se pone húmedo y no dura mucho, dicen los pastores locales. De otra parte, quesos muy curados, ahumados, de intenso aroma y sabor picante, utilizados para la elaboración del almogrote, una pasta hecha con queso duro rallado, pimientas rojas secas, ajo, manteca y aceite, para comer con papas o en pan.
La Palma
Es la segunda isla en tramitar la denominación de origen para sus quesos, elaborados con leche de cabra palmera, un animal de llamativos cuernos, ubres más recogidas y abundante pelo, adaptada a zonas abruptas y de clima más frío en invierno. El hecho de que sea un animal más risquero hace que sea más difícil de estabular, pero su leche es muy buena para la elaboración de queso.
Sus formatos principales son los frescos; los ahumados con tunera seca, cáscara de almendra y hojas de pino secas; y los madurados untados con gofio o aceite.
El Hierro
La mayor parte de la producción del queso herreño se concentra en la única quesería existente en la isla (el concurso mundial de 2009 les reservó una medalla plata para su ahumado tierno), aunque hay pastores, pocos, que elaboran su propio queso artesano. Los pastores que quedan en activo se dedican a las ovejas, lo que ellos llaman ganado, diferenciándolo de las cabras que están guardadas en los corrales. Del mismo modo, diferencian el queso de ganado (es decir, de oveja, más graso), del de cabra o de mezcla, que puede incluir leche de vaca.
Con queso fresco sin salar, preferentemente de vaca, se elabora un producto típico de la gastronomía local: la quesadilla, delicioso dulce que también lleva huevos, harina, matalahúga, canela, azúcar y limón rallado.
Fuente: http://pellagofio.es/