Los platos de pasta siempre son bienvenidos en mi casa, y no dejamos de probar nuevos sabores para dar variedad a nuestra dieta. Hoy hemos preparado un plato muy sencillo, con sepia a la plancha y una pesto rojo que teníamos preparado con antelación (¡las salsas pesto congelan muy bien!).
El pesto rojo tiene como ingrediente principal el tomate, y aunque hoy lo hemos preparado con tomates secos, también se puede elaborar con tomates frescos. El resto de ingredientes que acompañan a este majado, mojo o salsa (el término pesto hace referencia a cualquier preparación para salsa en la que se procede a aplastar los ingredientes, no exclusivamente al pesto de albahaca, como el que habíamos preparado aquí) no es tan riguroso como suele ser el pesto genovés, así que podemos encontrar muchas y muy variadas versiones que incluyen pimiento rojo, pulpa de tomate, anchoas... incluso con variantes en la elección de los frutos secos, siendo los piñones y las nueces (lo preparamos en una receta anterior) los más utilizados, aunque hay más variantes como el de pistachos que ya preparamos. Todas y cada una de sus versiones, muy fáciles de hacer, muy versátiles y sabrosas. Las podemos servir untadas sobre una tostada u otros tipos de masas de pan como pizzas, sobre un risotto blanco, para acompañar unas patatas o unas verduras asadas, o como hemos hecho hoy, ideal para hacer una salsa para la pasta.
Poner en el vaso de la batidora los tomates, los piñones, el ajo pelado, las hojas de albahaca, las gotas de zumo de limón, el azúcar y la sal. Triturar bien e ir incorporando el aceite de oliva poco a poco hasta conseguir la textura y densidad adecuada.