
Para algunos, los tocados por la lírica, mayo es el mes de las flores. En la antigua Grecia era un mes dedicado a Artemisa, diosa de la fecundidad. En Roma, se dedicaba a Flora, la diosa de la vegetación. Si dejamos estos mundos tan espirituales y nos movemos en los terrenales, en algunos lugares mayo es sinónimo de feria del espárrago. Es el caso de Tudela de Duero, en Valladolid, de donde nos han llegado unos enormes espárragos verdes recién cogidos del campo que nos han parecido deliciosos porque son más ricos en clorofila y tienen más vitaminas y fibra que los blancos. Con ellos hemos preparado una receta muy sencilla consistente en envolverlos con unas tiras de beicon y naparlos con una salsa de yogur. Si preferís otras maneras de preparar los espárragos podéis consultar nuestra sección de la “A a la Z”.
PARA LA SALSA DE YOGUR
Poner el yogur en un bol, añadir un chorrito de zumo de limón, sal, unas vueltas de pimienta negra y las hierbas aromáticas bien picaditas. Remover para mezclar todos los ingredientes.

