
Bueno si no lo sabéis todavía, vivo en un pueblo a unos 7 km. de Barcelona, en Catalunya. Y que queréis que os diga, estoy encantada de vivir aquí y me sería muy difícil si tuviera que cambiar de domicilio.
Pero vamos a lo que vamos a su gastronomía, típicamente Mediterránea. Una mezcla de productos del mar y productos recolectados de la tierra, dando lugar a su famoso "mar i muntanya" (mar y montaña). Donde no puede faltar el pà payès amb tomàquet (pan de payés con tomate), pan cortado a rebanadas y untado con tomate y un chorrito de un buen aceite de oliva y sal.
En invierno es muy típica "Escudella i carn dolla" una sopa de cocido, con su ingrediente característico "la pilota" una albóndiga muy grande y alargada.
No se nos puede olvidar las Habas a la catalana, habas guisadas con su butifarra negra y tocino.
En el apartado ensaladas nos encontramos con la famosa Escalibada, pimiento rojo y berenjena asada, aliñado.
El popular Xató, ensalada de escarola, bacalao desalado, anchoas y aderezado con la típica salsa de aquí Romescu.
O la rica ensalada que os traigo hoy, Esqueixada de bacallà. Una rica ensalada de tomate, cebolla fresca, olivas negras y bacalao desalado. Aderezada con aceite de oliva.
Y para finalizar, como en las grandes comidas, nos vamos a la carta de postres. En este apartado destacan dos por excelencia.
La Crema catalana o de Sant Josep, porque era típico comerla el día del padre. Con su azúcar recién quemada a la hora de servirla.
O Mel i mató, el más famoso es el que se puede degustar en la zona de las Montañas de Montserrat.
Y ya casi paro, jejeee, que me emociono y podría estar horas y horas. Esto sólo es una pequeña muestra de lo que podéis degustar si nos visitáis, así que os animo desde ya a hacerlo. En cada plato que he citado, os he dejado el enlace a su receta correspondiente, dentro de este mismo blog, así podréis ampliar más curiosidades.
- bacalao desalado
- Tomates de ensalada
- Cebolla fresca
- Olivas negras
- Aceite de oliva
- Opcional: huevo duro, pimiento escalibado rojo
PREPARACIÓN:
Lo esencial de esta receta es un buen bacalao y que esté en su punto justo de sal. Tenéis dos opciones: Desalarlo vosotras mismas en casa, comprando la cola salada e ir cambiando el agua durante X horas, o como yo, comprarlo directamente en la bacalleria, desalado.
Cortar los tomates para hacer ensalada (no unos trozos muy grandes), la cebolla fresca en pluma y aliñar al gusto con sal y aceite. Después añadir el bacalao desalado. Remover bien para integrar sabores y a la hora de servir adornar con olivas negras.
Se sirve bien fresquita.
Bon profit !!!