Estofado de cordero

Dice el refrán que "del mar el mero y de la tierra el cordero", sin duda, señalando dos de los manjares más apetitosos que nos podemos encontrar. Pues bien, hoy nos hemos pegado un buen homenaje con este estofado de cordero, y si bien es cierto que apetece más cuando bajan las temperaturas, no resulta menos cierto que es uno de los mejores platos para reunir a la familia, haga el calor que haga, desaparecerá el cordero de la mesa en un santiamén.

Este plato de cordero es uno de los más sencillos que preparamos en casa, tenemos otras recetas familiares que incluyen diferentes especias, hierbas aromáticas y licores... ¡tiempo al tiempo! Durante el estofado, la carne se cocina a fuego lento, por eso queda tierna y con una salsa muy rica. Tampoco os voy a decir que comamos cordero habitualmente, mas bien lo asociamos a días de celebración, en parte porque para el día a día nos resulta demasiado grasa esta carne. Como sabéis, hoy es San Juan, festivo en Galicia, y este ha sido el verdadero motivo de que hayamos disfrutado de este cordero estofado en familia. No quiero entreteneros más, así que, ¡vamos con la receta!



INGREDIENTES:

(para 6 - 8 personas)

2 kg de cordero recental troceado

2 cebollas

1 cabeza de ajos

4 hojas de laurel seco
1 y 1/2 vaso de vino blanco

4 zanahorias medianas

1 tacita de guisantes frescos

aceite de oliva

pimienta negra recién molidda

sal




ELABORACIÓN:

1. La noche anterior preparamos un adobo para la carne. En un mortero machacamos los ajos pelados y el laurel. A continuación, frotamos bien todo el cordero con el majado y lo dejamos así hasta le día siguiente.

2. Ponemos a calentar una cazuela con un fondo de aceite. Picamos la cebolla finita y comenzamos a pocharla. Cuando haya ablandado un poco agregamos las zanahorias cortadas en cubos pequeños, damos algunas vueltas, e incorporamos también el cordero previamente salpimentado. Doramos bien toda la carne, removiendo para que no se pegue y adquiera color por todos lados.

3. Ahora agregamos el vino, dejamos que el alcochol se evapore y que la salsa reduzca durante unos diez minutos. Seguidamente añadiremos un poco agua (sobre un vaso y medio), pero sin que ésta llegue a cubrir totalmente la carne. Cocinamos a fuego suave hasta que los líquidos hayan menguado más o menos a la mitad, de vez en cuando damos alguna vuelta al cordero para que se haga por todos los lados.
4. Continuamos agregando los guisantes y rectificamos el punto de sal si fuese necesario. Pasados unos 12 -15 minutos, cuando los guisantes estén en su punto y la salsa haya reducido y espesado un poco más, retiramos del fuego.

¡Buen provecho!



Nos vemos en la siguiete publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de Facebook , en Twitter, en Google+, Pinterest e Instagram.