
Me encanta poner un chorrito de extracto de vainilla a los postres. Y hacía muchísimo tiempo que tenía esta receta apuntada, y el otro día, sin quererlo, me la encontré y la llevé a cabo.
Lo mejor de todo?? Lo fácil que es de hacer, el riquísimo sabor que deja (igual o incluso mejor que el comprado) y que, a pesar de que no lo parece, es incoloro. Y doy fe de que es incoloro, porque el otro día hice la tarta de galletas y natillas y las natillas que no llevaban chocolate, quedaron más blancas de lo habitual. Además, para hacer el chocolate blanco me viene genial por la misma razón... comprobado.
Así que, vamos al tema: