Los días de frío son días de cuchara, así que como parece que el sol por aquí se resiste, hoy os cuento cómo hago este plato tan famoso y que tanto apetece los días de frío.
Las claves para que salga riqusisisima son, ingredientes de primera ( marca Asturias) y paciencia para cocinar a fuego lento.
Los ingredientes para 4 personas:
Lavamos tres veces con agua fría las fabes. Lavamos y dejamos escurrir, 3 veces.
Las ponemos en una olla cubriéndolas de agua fría y encendemos el fuego fuerte hasta que empiecen a hervir. En el momento que rompan a hervir , bajamos a fuego lento. Aunque al principio parezca que se arruga la piel los cambios de temperatura hará que esa piel se vuelva elástica y no se rompan.


Mientras se calienta el agua, cosemos con unos palillos los lados de los lados de los chorizos y morcillas.Y los pinchamos por el centro con los palillos para que suelten sustancia sin llegar a soltar la carne por los lados.
En el momento el agua con las alubias rompe a hervir y bajamos el fuego introducimos el compango, una cucharadita de azafrán y un poquito de sal( ojo que el sabor se intensifica mucho y es mejor rectificar la sal después ).
Dejamos la olla cubierta sin terminar de cerrar a fuego lento unas 3 horas. Hay que vigilar de vez en cuando por si es necesario añadir agua.
Antes de apartar del fuego deberéis aseguraros del punto de sal (en caso de ser necesario añadir) y que la alubia está blanda, de no ser así dejamos un rato más.
Así de fácil y con mucho cariño se consigue una fabada para chuparse los dedos.
Consejillo: esto va en gustos pero si la dejas reposar o la haces por la tarde para comerla al día siguiente esta aun más rica. Ahh y no os olvidéis de retirar los palillos para servir :)!!
Espero que os guste!!!