Fabes con almejas, tierra y mar

La historia dice que el consumo de fabes se remonta en Asturias al siglo XVI, en el que se sabe con certeza que se plantaban en aquellas tierras y se consumían. La variedad que se utiliza para hacer la fabada asturiana se denomina “de la granja”, ya que su suavidad y mantecosidad la hace perfecta para este potaje. Por supuesto que para el plato que hemos preparado para la receta de hoy, esta misma variedad va que ni pintada, una delicia. Os recomiendo encarecidamente probar este plato, porque estoy seguro de que lo vais a incorporar a vuestro recetario. Qué, ¿nos ponemos ya a cocinar? Vamos a ello.
400 g de fabes
Sal
1 Cebolla
1 Pimiento verde
24 almejas
Vino blanco
Perejil
Aceite de oliva
Ajo

Antes de ponernos a cocinar estas fabes con almejas, tenemos que poner la legumbre a remojo durante 12 horas. Pasado ese tiempo, tenemos que poner las almejas en agua con sal para que se abran y suelten la tierra que llevan dentro.
Ponemos las fabes en una cazuela con agua limpia y a cocer durante 2 horas a fuego muy lento.
Cuando pasen las 2 horas, nos ponemos a hacer el sofrito de las fabes con almejas. Por un lado ponemos a cocinar los ajos, la cebolla y el pimiento, todo ello picado, en una sartén con aceite de oliva.
Al mismo tiempo ponemos las almejas a saltear con un vaso de vino blanco, que siempre les va muy bien. Cuando estén bien abiertas, las añadimos a las fabes.
En el momento en el que estén hechas las verduras, las pasamos por la batidora con un poco de caldo de las fabes, para que queden bien trituradas. Luego se lo añadimos a la cazuela de las fabes con almejas unos 5 minutos antes de que terminen de hacerse.
En total habremos tenido el guiso durante 3 horas cocinando más o menos y ya está listo para atacar.