Hola tod@s, después de tantos años sin publicar una receta me resulta extraño volver por aquí y atreverme a hacerlo. Parece como si hubiera abandonado uno de mis hobbies preferidos, pero la verdad es que la falta de tiempo por motivos laborales no me ha permitido disfrutar de mi cocina
y ya va siendo hora que vuelva a hacerlo.
Esta receta la quiero dedicar a mi sobrino Ivan, un tremendo luchador que consigue lo que se propone y pronto terminará su carrera de Químicas, que tiene las ideas claras y que ha optado por seguir una dieta vegetariana, lo cual respeto aunque no comparto, pero admiro su decisión porque ser fiel a sus ideales, es algo que le honra como persona y define por su bondad.
Ingredientes:
250gr. Garbanzos 1/2 Cebolla 1 Diente de Ajo Cilantro 100gr. Queso Curado (puede ser Gouda) 50gr. Pan Rallado Comino o Especias Morunas Sal Aceite de Oliva Agua
1.- El día anterior ponemos los garbanzos en un recipiente y cubrimos con agua suficiente para que la absorba. 2.- Escurrimos bien y ponemos los garbanzos, con la cebolla picada, el diente de ajo, unas ramitas de cilantro y media cucharada de comino o especias morunas, en la picadora y trituramos todo. 3.- Nos tiene que quedar muy triturado pero sin llegar a convertir en una papilla. 4.- Si vemos que está muy seca la masa añadimos una pizca de agua, removemos y prensamos bien. 5.- Agregamos el pan rallado, sal y un chorreón abundante de Aceite de Oliva Virgen Extra, removemos y prensamos bien. 6.- Ponemos un film para que no coja olores y dejamos reposar en la nevera unos 15 minutos. 7.- Mientras cortamos el queso en dados de 1cm aproximadamente. 8.- Vamos cogiendo masa con una cuchara la ponemos en la palma de la mano y le metemos un trozo de queso en el centro, cerramos la mano estrujamos para que quede compacta y damos forma redondeada. 9.- Una vez redondeado lo dejamos en un plato o recipiente, que luego meteremos en el congelador para endurecer o congelar. 10.- Una vez congelado lo freímos en aceite abundante a 170 grados, que no esté muy caliente o se nos quemará por fuera y no derretirá el queso. Nos debe quedar crujiente, de color tostado. 11.- Comer calentito para notar el queso fundido en su interior y la esponjosidad de la masa.
Nota: Si queremos hacer la receta Vegana, no poner queso en su interior.