Platillo de fréjoles que une a los brasileños, eso es la Feijoada
La feijoada es uno de los platos propios de la cocina brasilera, considerada como plato nacional.
Sus ingrediente básicos son los fréjoles, que en el caso de Brasil, son negros y blancos o bien colorados en Portugal y la carne de pollo en salazón.
Se acostumbra a presentar acompañada de arroz y naranjas.
En Brasil, por otro lado, acostumbra a espolvorearse con farofa (harina de yuca).
Los días tradicionales para comer feijoada, en dicho pías, son ademas todos los miércoles y todos los sábados.
En esos días, los restaurants la ofrecen en los menús, y ciertas familias y conjuntos de amigos prepara feijoadas en diferentes asambleas informales.
Es un plato parcialmente económico y es consumido por prácticamente todas las clases sociales.
Los portugueses llevaron recetas para Brasil, con ingredientes como la oreja, el morro, el rabo y la lengua de cerdo; por lo que se extendió el empleo de este animal en los regímenes.
Ademas, conforme la escritora y cronista Eda Romio, una feijoada primitiva empezó a ser preparada en las senzalas (hogares de los esclavos negros) con la llegada de los primeros esclavos provenientes de África desde mil quinientos cuarenta y nueve.
Muchos autores coinciden en decir que la feijoada tuvo su origen cuando después de los festines que se daban los dueños de las plantaciones, los esclavos negros recogían las sobras para entremezclarlas con frijoles negros, haciendo un nuevo guiso.
“Con orígenes que se remontan a la temporada de la esclavitud, conforme las pero difundidas, si bien no sostenidas versiones.
La noción común es que la tradición llego así como los esclavos africanos, quienes hacían un cocido de las sobras y las minucias que quitaban de los festines de los patronos, así como agua y caraotas negras.
Luego esto se servia con Farofa, que es una harina hecha con yuca, que formaba una parte de la tradición alimentaria de los esclavos; asimismo se serbia con naranjas para eludir el escorbuto en los esclavos, que no es pero que una deficiencia de vitamina C que afecta su salud y rendimiento”.
Esta receta me la compartió textual (con historia, ingredientes, preparación y todas y cada una de las consideraciones esenciales) un amigo chef (Fernando González), esta versión “aggiornada”, en el sentido de utilizar carnes de cerdo más bien finas, como el chorizo de España o bien de sarta, espinazo de centro y tocino. Las costillas le dan un sabor auxiliar.
En una olla a presión caliente incorpore la grasa, una vez derretida añada la cebolla de verdeo, los chiles y el ajo, sude a fuego medio unos minutos y agregue los tomates, cocine a lo largo de unos minutos y retire del fuego, entonces incorpore el charqui hidratado, las patitas, las costillas, los rabos y las orejas de cerdo, la panceta ahumada y salobre, el mondongo, las rodajas de salame, los porotos negros hidratados, sazone con sal entrefina y cubra con el caldo, ponga la tapa a la olla y presione, lleve de nuevo a un fuego máximo y cuando rompa hervor lleve el fuego a mínimo, cocine a lo largo de más o menos 1 1/2 hora.
Ponga en otra olla el arroz con un litro de agua, tape la olla y cocine a fuego máximo, cuando rompa hervor cocine a fuego mínimo a lo largo de diez minutos, terminada la cocción retire del fuego y deje descansar a lo largo de cinco minutos.
Sirva en un plato una porción de feijoada y acompañe con arroz y una caipirinha.